TU SEXY CAM

Ricos chochos abiertos para que chupes y folles

chochos-abiertos-chupar-follar

VÍDEOS PORNO ANTERIORES

Lluvia dorada por no ser rubia ni tetona
Esposa puta en mi coche con su amigo
COLOMBIANAS XXX
Mi esposa folla con otros hombres
FOLLAAMIGOS
Mujeres cachondas en busca de hombres
El chocho de la enfermera
Buscando putas en el polígono
CULONAS Y TETONAS
Sala de amor, masajes y sexo
A qué mujer no le gusta disfrutar
Cómete uno de estos chochos húmedos y rasurados
NACHO VIDAL VIDEOS
SE TRAGA MI LECHE
MILF folla jovencito
Mis amantes de hotel
Follamos con un amigo de mi marido
Soy el novio que aprendió de la madre
PELICULAS XXX
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9

Cómete uno de estos chochos húmedos y rasurados

En mi precioso, excitante y por supuesto, y como era de esperar, cachondo viaje por Chequia he visitado un local de sexo que creo que os va a encantar.No es que sean exclusivos de allí este tipo de locales de folleteo, pero éste en concreto me ha encantado porque no le faltaba absolutamente de nada. Es uno de esos que puedes denominar como un sitio de chochos para usar y tirar o, chochos abiertos para chupar y follar, que sería una definición más o menos correcta. Pero este es mucho más: Mujeres que abiertas de piernas con su chocho húmedo y abierto esperan que una polla empalmada entre hasta sus entrañas, vaginas exquisitas y depiladas pidiendo a gritos que una lengua sacuda con suavidad su clítoris y unos labios fuertes de hombre hambriento de sexo mordisqueen tan exquisita y dulce fruta del amor. Un local donde ellas se sitúan a diferentes alturas para ofrecer servicios diferentes y donde algunos huecos quedan vacíos para que otras mujeres los utilizen de forma anónima ya que, a pesar de todo, no es un local pensado únicamente para hombres, sino que las mujeres que quieran encontrar sexo rápido, también podrán acceder y situarse cómodamente a esperar que un hombre las haga gozar. En el caso de estas chicas, sus fotos no están puestas en las paredes junto a sus desnudos cuerpos, en los otros casos sí, en el de las profesionales, que son folladas por hombres desconocidos que les dejan sus sellos en forma de corridas sobre su piel, ya que está prohibido descargar dentro, para que luego ellas lo limpien sin saber si él era guapo o feo, alto o bajo, gordo o flaco. Sigue leyendo, te va a gustar mi historia...

Lo primero que me sorprendió al entrar fue ver la cantidad de hombres que había. Siempre me sigue sorprendiendo cuánta gente acude a tener sexo pagando. Luego, cuando miro sus caras, observo que son personas normales, no necesariamente feos, ni adinerados, ni excluidos socialmente ni merecedores de cuialquier tipo de cartel, sanbenito, pseudónimo o catalogación que cada uno de ustedes quiere utilizar para denominar al tipo de persona que utiliza estos servicios. Nada. Tan sólo hombres normales que quieren desfogarse u otros que acuden por primera vez para conocer este tipo de local tan original, por lo menos por ahora. Estos hombres se mueven por allí, la mayoría de ellos, con soltura. Miran las fotos de las caras de esas chicas que se encuentran despatarradas, esperando ser violadas. Si realmente son sus caras o no, nunca lo sabrán, al igual que ellas mismas nunca conocerán la identidad de la polla que las penetra. Pues como digo, observan sus fotos, se inclinan a ver sus chochos, los toquetean y los examinan, se van a ver otros, los que están disponibles en cada momento, y finalmente se deciden por uno y lo disfrutan. En ocasiones, un chico que está follando un coño de una determinada chica lo deja para irse a probar otro, entonces alguien que esperaba porque, tal vez, había puesto sus ojitos en esa apetitosa almeja, avanza y entra dentro. Así ese chocho ha sido en un momento follado por varios chicos, así varios chicos han compartido en un momento un chocho disponible.

No llevaría ni cinco minutos allí dentro cuando supe con certeza que no me iría sin probarlo. Pedí a los chicos que me acompañaban que no se les courriera follarme ellos, que si querían follar allí lo hicieran con cualquiera otro de aquellos coños, pero que hicieran el favor de no usar el mío. Lo quería así para poder experimentar esa sensación de ser follada o chupada por un completo desconocido, que no sólo lo era antes de follarme, sino que lo seguiría siendo después de irse. Si cumplieron su palabra jamás lo sabré, pero lo que sí sé (aunque tampoco estoy del todo segura) es que me penetraron varias pollas. Accedí a una de esas cabinas para chicas anónimas, me desnudé y me deslizé por el hueco de la pared. La verdad es que era bastante cómodo y el local resulta agradable tanto de temperatura, como de música y hasta de jadeos de hombre y de mujer. Creo que nadie es capaz de entrar allí y no sentir la necesidad de probarlo. Apenas habían pasado unos segundos cuando ya noté que alguien hurgaba en mis muslos y en mi sexo, el cual estaba totalmente húmedo y apetecible, y así debió parecerle también a mi visitante porque una lengua vivaraz y ansiosa comenzó a dibujar obras de arte en mi vagina. Si ahora digo que ahí tuve mi primer orgasmo pensarás que es mentira. Pues lo fué. Por eso vuelvo a repetir que, tal vez porque fue la primera vez, la sensación resulta brutal. Vinieron más orgasmos, por supuesto. Y más pollas y más sensaciones...

De todas esas sensaciones que tuve en aquel local, una de ellas no fue precisamente la de imaginar cómo me miraba a los ojos mi follador. Y es que nada más entrar, había podido ver cómo esos hombres que penetraban aquellos chochos abiertos miraban fijamente a la cara de la imagen de la foto que cuelga de la pared. Miran profundamente a sus ojos como si estuviesen enamorados de ellas. Tal vez hay hombres que necesitan amar a una mujer aunque no la conozcan de nada. Y esa es otra de esas extrañas curiosidades que se producen allí. Tal vez la foto sea falsa, tal vez ese rostro allí expuesto es más bello que el auténtico de la mujer a la que te estás follando, es imposible saber, pero tal vez ellos están cansados de follar sin amor a sus esposas o novias y necesitan amar a las prostitutas de este tipo de establecimientos, qué curiosa contradicción, ¿no?.
Sabía que los que me estaban follando a mí no podían amarme mientras lo hacían, porque mi foto no estaba. Por eso me centré simplemente en gozar. No había lugar para otra cosa. Y es lo que hize. Practicar sexo. A lo bestia !!

Por supuesto no sólo hay vaginas abiertas esperando ser folladas, también existen los típicos agujeritos por donde ellos meten sus pollas duras para que unos labios desconocidos de mujer lleven a cabo una cariñosa y húmeda mamada. Y como si de un brevadero o comedero de animales fuese, bajo las pollas de los chicos hay unos recipientes hechos de la misma madera de la pared que recogen el semen derramado por cada una de las vergas que por allí pasan. Esto no quise probarlo, sinceramente, porque cuando acabé en el otro lado estaba extasiada, y también porque esa práctica del Glory-Hole sí que la he probado ya en otras ocasiones y no era algo que en esta ocasión me atrajera especialmente.
De cualquier forma tampoco dudé en quedarme un rato observando como las profesionales daban una lección tras otra de cómo se hace una mamada. Cada polla que aparecía por uno de aquellos agujeros era tratada como un pastel riquísimo que hay que lamer y saborear, con paciencia, con sabiduría, con extema delicadeza y con probada experiencia. Hay decenas de sitios donde se practica el Glory-Hole en otros sitios, si aún no lo has probado, tal vez deberías hacerlo, no es necesario viajar a Chequia para ello, pero si da la casualidad que pasas por allí, donde yo estuve, entonces conviértelo en una visita obligada.

Si hubiera uno de estos sitios cerca de mi residencia habitual, te juro que pasaría a visitarlo al menos una vez a la semana. Es muy bonito sentir como alguien a quien no ves y no conoces trata de hacerte un trabajo digno de un amante entregado, siempre con la ventaja de poder imaginártelo como te de la gana, ya que además de no verlo, tampoco lo puedes tocar, por lo que todo queda a expensas de la imaginación. Todo, excepto la penetración, que esa es de verdad, y te la clavan hasta dentro, y después de una corrida hay otra, y después de un orgasmo te viene otro. Lo único que puedes hacer es: Cerrar los ojos, apretar los dientes, pellizcarte los pezones... y flipar.
Si eres más de las que necesitan fricción, puedes ponerte en uno de los huecos de la pared que se encuentran a la altura, digamos, normal. Si eres de las que se les tensan los músculos cuando te hacen una buena mamada, entonces el tuyo es uno de los más altos, que para llegar te tienes que subir como si fuese una litera, te sitúas como en los otros, es decir con tus piernas abiertas y tu chocho bien abierto, y éste queda a la altura de la cara de un hombre de estatura normal. Para ellos es muy excitante poder chuparlo así, sin necesidad de inclinarse, y para tí, debido a que ellos se cansan menos, igualmente es más satisfactorio de lo normal.

A mí también me ocurrió que durante unos minutos no parecía tener a nadie interesada en mi chocho abierto. Reconozco que me preocupé un poco y estuve a punto de salirme y acabar en ese momento. Te imaginas que tal vez no hay nadie ahí fuera, pero no puede ser porque oyes gemidos de otras personas. Piensas que alguien puede estar dedicándose sólo a mirar tu coño exhaustivamente, y no sabes si ponerte nerviosa o excitare aún más, pero tampoco creo que fuera eso lo que me pasó porque imagino que, al menos, hubiera podido notar su aliento o su respiración. Y cuando casi estaba a punto de pensar que mi función había terminado, alguien agarró mis caderas y clavó una polla muy, muy dura. Casi me dolió un poco, pero parecía que era una polla que estaba a punto de explotar y derramar mucha cantidad de leche. Y así fue. Pocas sacudidas después sentí cómo me inundaban. Dios, parecía que no terminaba nunca. ¿Llevaría varias semanas sin follar?, ¿Sería siempre así?, ¿Puede ser que yo le gustase tanto como para conseguir vaciar sus huevos de esa manera?, ¿Venía probándonos a todas hasta que descargó en mí?. Todas estas como tantas otras preguntas, quedan siempre sin contestar en este local. Por eso es diferente, por eso eso es especial. Por eso me gustó tanto.

Reconozco que resulta más apetitoso follar aquellos coños abiertos que tienen la foto de sus dueñas colgadas en la pared, sean ciertas o no. Por eso ellas están más solicitadas que las que no la tienen. Por algo ellas cobran por estar allí, y las que no ponemos la foto, pagamos. Todo lo que es trabajo es trabajoso, siempre lo he dicho y lo mantengo. Pero estoy segura de que éste en concreto no es precisamente el trabajo más duro que conozco, al menos para las que como yo disfrutamos de sexo diario y nos gusta el cambio y las experiencias nuevas. Que sí, que todo cansa y probablemente esto también termine siendo monótono y repetitivo con el tiempo, pero también tienes la opción de cambiar, unos días hacer glory-hole, otros follar, otros dejarte chupar y otros, cómo no, descansar. Yo, por mi parte, creo que probaría a trabajar aquí durante un tiempo. Terminaría cansándome de despatarrarme allí todos los días, pero igual me da a mí que este trabajo puede ser bastante rentable económicamente hablando.

Salí de allí y aún tuve tiempo de visitar muchas cosas, de ver museos, de conocer aquellos paisajes y de follar mucho más. Pero tenía que escribir sobre esto porque es digno de mención. He encontrado una web en la que puedes ver vídeos bastante acordes con lo que yo descubrí. Si quieres, puedes pinchar en cualquiera de las fotos de arriba y ver lo que te digo. Tienen muestras gratuitas suficientes para comprender todas esas sensaciones, y también tienes la opción de suscribirte para descargar todos los vídeos completos. A mí me encantó como me follaron sin saber quién fue. O quienes fueron. A ti también te gustará ver como aquellos tienen la oportunidad de vivirlo y disfrutarlo. Y si puedes, gózalo. Quién sabe si ese chochete húmedo y pidiendo guerra no es el mío... Quién sabe.